Las Espinacas. Popeye tenía razón

Cuando cae el frío en nuestro huerto y retiramos los últimos tomates verdes para que maduren en casa, tenemos dos opciones ante nosotros: Escoger cultivos resistentes al frío, u otros de ciclo corto que nos permitan recolectarlos muy deprisa. Este el el caso de las espinacas.

La espinaca  (Spinacia oleracea) es una planta anual de la familia de las amarantáceas. Se puede cultivar prácticamente durante todo el año. De ella se consumen las hojas, de color verde oscuro, y de gran tamaño. Se pueden consumir en crudo, como en la ensalada que más adelante te presentamos, o cocinada de múltiples maneras. Resulta un cultivo relativamente sencillo si se escoge adquirir plantones en un vivero. Algo más complejo si se opta por empezar desde la semilla.

Las propiedades de las espinacas son numerosas. No se alejaba mucho Popeye de la realidad cuando la usaba como su alimento fetiche para adquirir su legendaria fuerza. Es muy rica en vitamina A y E, contiene gran cantidad de antioxidantes y yodo. Lo que le debe conferir, sin duda, un lugar destacado en nuestra alimentación.

Espinacas plantadas

Cómo Cultivar Espinacas

Tenemos varias opciones que debemos escoger cuando nos decidimos por tener espinacas en nuestro huerto.

En principio nos podemos decantar por hacer semilleros. Hay dos periodos perfectos para prepararlos, a saber, primavera temprana, o como en este caso, finales de verano. Las espinacas no requieren de mucho calor para germinar y crecen mejor con tiempo fresco. Tampoco soportan un invierno excesivamente riguroso, tan sólo pequeñas heladas. Por tanto optamos por hacer nuestros semilleros en estas épocas del año.

En un semillero de alveolos, que puedes adquirir en un vivero, y que previamente rellenaremos con un buen substrato, sembraremos nuestras semillas de a tres o cuatro por agujero. No es necesario añadir materia orgánica para este primer paso, sobre todo si has optado por un substrato de calidad. Cuando germinen y alcance una altura de dos o tres centímetros, aclararemos. Este paso consiste en eliminar las plantitas más débiles y dejar solamente una por alveolo.

La otra opción que recomiendo para trabajar desde la semilla es plantar previamente en macetas pequeñas. En este caso se repartirá una cantidad uniforme de las mismas en la superficie de la maceta, que después terminaremos de rellenar con substrato. Dejándolas a una profundidad aproximada de dos centímetros. De igual modo, una vez que los brotes germinen hay que proceder a aclarar. Esta última es, además, la presentación habitual que se encuentra en los centros de jardinería y viveros.

Espinacas en Maceta

Por supuesto podemos optar por semillar directamente en el huerto. Sin embargo recomiendo, mientras que nos iniciamos en las labores del huerto, optar por una de las formas anteriormente descritas.

Trasplante al Huerto

Una vez obtenidos o adquiridos nuestros plantones de espinacas, llega la hora de trasplantarlas a nuestros huertos para tener deliciosos ejemplares. Para ello no es necesario tener un suelo especial, ya que las plantitas se adaptarán bien a cualquier tipo de suelo, siempre y cuando sea rico en materia orgánica. De todos modos es preferible escoger zonas más húmedas, incluso semisombrías, y enmendar el terreno con humus de lombriz, compost o estiercol.

Dejaremos un espacio no inferior a diez centímetros entre cada ejemplar. Siendo ideal separarlas unos veinte. Y regaremos en abundancia. Si entramos en periodos de heladas, hay que recordar que los aportes de agua han de hacerse en las horas centrales del día.

Recolección de las Espinacas

No mucho después de los 45 días tras el trasplante tendremos a nuestra disposición unas hermosas espinacas adultas que podremos arrancar totalmente del suelo para ser consumidas. No obstante, a mi me gusta ir recolectando hojas y mezclando con las de otras verduras y hortalizas para hacer ensaladas variadas. Esto no supone ningún problema, y la plantita agradecerá una “poda” controlada para nuestro recreo.

Y sin más, ya tenéis una buena aliada para vuestros huertos en otoño. Y nunca olvidéis que no hay verduras ni hortalizas malas, sólo mal cocinadas. Por eso os dejamos el siguiente enlace, para que disfrutéis cultivando y consumiendo productos de la huerta.


Ensalada de Espinacas

 

Ensalada de espinacas Los locos de la huerta

 


Si te ha gustado este artículo síguenos en las redes sociales y ¡déjanos un comentario!

Facebook   favicon  Instagram