Un jardín comestible con Col Kale

Un imprescindible en cualquier huerto en otoño e invierno, sin lugar a dudas, que además se ha puesto muy de moda en los últimos años, es el Kale.

El Kale, también conocido como Col crespa o Col rizada, será un aliado en invierno. Sobre todo si resides en zonas de climas duros, con heladas nocturnas. Aguanta el frío a la perfección y potencia su sabor en los días más crudos del otoño e invierno.

Perteneciente a la familia de las crucíferas, al igual que los repollos o las coliflores, la Col Kale (Brassica oleracea var. sabellica L.) está alcanzando popularidad en los últimos años gracias a la irrupción masiva de la alta cocina en televisión. Aunque ya era ciertamente popular en el norte de Europa. Sobre todo en Alemania, dónde es el plato típico de muchas regiones en otoño e invierno, y está muy relacionada con la Navidad. La Col Kale, por tanto, puede convertirse en el complemento ideal para completar el bancal destinado a las crucíferas.

Bancal con Kale

El Kale en España

Hasta hace pocos años el Kale (Brassica oleracea) era un cultivo desconocido en nuestro país, excepto por su uso ornamental. Mucha gente se sorprende al descubrir que la Col de Jardín es comestible. En varias ocasiones a través de la redes sociales me han hecho esta pregunta. Es cierto que el Kale más productivo a la hora de sembrarlo y producirlo para el consumo es la variedad sabellica, que es mucho más potente en crecimiento, y no tan llamativo de color. Sin embargo, la Brassica oleracea destinada a la ornamentación de jardines procede directamente de las otras, y se ha seleccionado durante años por sus llamativos colores, dejando a un lado la importancia del sabor. Por ello la col de jardín puede resultar menos agradable al paladar de algunas personas, que no es mi caso, pero no por eso deja de ser comestible.

Lo que sucede es que no es recomendable adquirir las Coles de Jardín para consumo en los viveros. Estos pueden haberlas fumigado para evitar cualquier tipo de plagas, pues son propensas al ataque de orugas masticadoras. Y evidentemente no siempre se emplean productos ecológicos. No obstante, no está todo perdido.

Como obtener Kale para nuestro huerto

Con la nueva moda emergente de huertos, es fácil encontrar semillas de Kale en los viveros. Incluso es relativamente sencillo encontrar plantones de kale listos para ser trasplantados. Pero seguramente en este caso sólo encontraremos la variedad sabellica.

Plantón Kale

Personalmente me gusta combinar la variedad anteriormente citada con las coles de jardín, pero destinadas al consumo. Esto lo hago tanto por su delicioso sabor como por su belleza. De esta manera el huerto se convierte en un precioso jardín comestible.

Detalle Hoja Kale

Para obtener semillas de Col de Jardín destinada al consumo, podemos adquirir la variedad que nos guste en un vivero. En este caso la cuidaremos exactamente igual que cualquier planta de jardín. Pero evitaremos siempre que reciba ningún tipo de tratamiento o abono químico. Podemos incluso mantenerla en su maceta o trasplantarla a una más grande e independiente.

En junio, dependiendo de nuestro clima, la col florecerá. Las flores de la col son comestibles. Si han pasado bastantes meses desde que la compraste puedes probarlas. Ten en cuenta que cualquier producto que haya sido usado en una planta tiene un plazo de seguridad antes de poder ser destinada al consumo. En ocasiones ese plazo puede ser de meses, aunque lo habitual es días. Las flores del Kale son pequeñas y amarillas, y tienen un sabor delicioso a col, quizás ligeramente picante.

Una vez secas las flores éstas se cerrarán, produciendo una semilla redonda y oscura, que podremos recolectar sin esfuerzo, pues la misma planta la expulsa. No es necesario hacer casi nada para conservarlas, tal vez secarlas un poco. Guardándolas luego en un lugar fresco.

Pero lo mejor de todo es que pueden ser semilladas en el momento de recogerlas. Y su porcentaje de éxito es elevadísimo. Y su velocidad de germinación, sorprendente.

Semillando y trasplantando Kale

Ya está todo listo para poder tener un magnífico Kale en nuestros huertos. Realiza tu semillero inmediatamente. Siembra tan sólo una semilla por alvéolo (cada agujero de tu bandeja/semillero). Como mucho pon dos, y retira la plantita más débil después. Ya he contado que la tasa de germinación es muy elevada. Utiliza un substrato rico en materia orgánica y suelto, o enmiéndalo con un puñado de humus de lombriz.

Cuando tengas tus plantones de unos cuatro centímetros, y bien enraizados, es el momento de sacarlos al huerto. Si lo prefieres cuando la planta tenga su segundo par de hojas verdaderas. Coincidirá con el tiempo en el que puedes adquirir el Kale verde de huerta, recuerdas, la variedad sabellica. Si bien éste será de mayor porte, pues la planta es mucho más grande.

A la hora de trasplantar deja bastante distancia en la variedad sabellica, aproximadamente 40cm entre planta y planta. Puedes usar un marco de plantación mucho más reducido en la variedad de jardín. Con 25cm será suficiente si vas justo de espacio.

Kale Morada Suelo

Las coles van a crecer perfectamente siempre y cuando hayas aplicado una buena cantidad de materia orgánica al suelo. También van a agradecer un laboreo del terreno, despedregándolo.

Despreocúpate de heladas, nevadas y frío intenso. La Col Kale es una auténtica todoterreno, que crece mejor a frío, y que gana en belleza y sabor con éste.

Cosecha del Kale

Dependiendo de la variedad tu kale entero estará listo para ser cosechado en unos meses. Pero esto será un error desde mi punto de vista. Cuando la planta adquiere su cuarto o quinto par de hojas verdaderas puedes empezar a cosecharla una por una. Ahora es el momento de que decidas cómo quieres consumir tu Kale. Si cosechas las hojas exteriores, del tamaño aproximado de una mano, tu planta se recuperará bien. Pero estas hojas son más feas y menos tiernas que las interiores. A mi me encanta cosechar las hojas interiores, que conservan los colores más intensos y deslumbran en las ensaladas. Creo que en función de como tú las consumas, así deberías actuar. Este punto lo dejo en tus manos.

Kale Rosa Ornamental

Y con ésto termino este artículo sobre un “superalimento” llamado Kale, rico en vitaminas A, C, K, calcio, antioxidantes, y un largo etcétera. Y como siempre os digo, recordad que no hay verduras ni hortalizas malas, sólo mal cocinadas. Por eso os dejo un enlace a una deliciosa receta dónde el protagonista es el Kale.


Kale al Ajillo, huevo escalfado y jamón

Kale al ajillo Huevo escalfado y Jamón


Si te ha gustado este artículo síguenos en las redes sociales y ¡déjanos un comentario!

Facebook   favicon  Instagram

Deja un comentario