Acelga, una todoterreno de colores

La acelga es una de esas verduras sencillas de cultivar, válida para cualquier estación. Tradicionalmente el consumidor ha optado por las acelgas de penca blanca. Pero eso no significa que el resto de acelgas sean extrañas o transgénicas. Las acelgas de colores vivos son totalmente naturales. En estas líneas queremos contarte las claves para que las cultives en tu huerto. Y además, eligiendo las variedades adecuadas, sorprendas en tus platos a tus invitados o cautives con ellos a los más pequeños de la casa. Conseguirás la mezcolanza de especies conocida como Acelga Arco Iris.  ¿Nos acompañas?

La Acelga

acelgas penca blanca

La Acelga, Beta vulgaris var. cicla, es una planta de la familia de las amarantáceas cultivada desde la antigüedad para el aprovechamiento de sus hojas. Su cultivo está ampliamente  extendido por todas las regiones templadas del globo. Tiene su origen en la zona meridional de Europa.

Acelga, una todoterreno de colores

Se trata de una planta bianual, por lo que debería ocupar un espacio más o menos permanente en nuestros huertos. En la práctica solemos cultivarla para su aprovechamiento en un año, antes de que florezca.

Tiene las hojas grandes y, generalmente de color verde brillante. Aunque hay variedades que presentan colores rojos o marrones. Éstas presentan una nervadura muy marcada, del color de los peciolos. Estos peciolos, llamados pencas, también se comen y son los que presentan una mayor intensidad de color. Con ellos haremos nuestro arco iris, si cultivamos suficientes variedades.

Acelga, una todoterreno de colores

Hay que tener en cuenta que las hojas grandes tienen tendencia a amargar, si queremos aprovechar la penca para dar un toque de color hemos de recolectar las hojas pequeñas. Así mismo, al igual que las espinacas con las que comparten familia, pueden consumirse en crudo, siempre que se recolecten, igualmente, pequeñas.

La acelga es una planta muy apreciada por su valor nutritivo, ya que aporta gran cantidad de vitaminas, ácido fólico, minerales y fibra.

Como cultivar la Acelga

Por sus características de resistencia a las condiciones meteorológicas, podremos cultivar acelgas prácticamente en cualquier época del año. No en vano éstas van a convivir con nosotros durante un año entero en el huerto, como mínimo. Siendo algo más puristas conviene iniciar su ciclo en otoño o primavera, sobre todo si vives en climas extremos. Si bien aguanta perfectamente el frío, es cierto que una planta demasiado joven podría llegar a helarse.

El método más común de plantación en pequeños huertos urbanos es en semillero o pequeñas macetas. En las estaciones suaves puede hacerse directamente en el terreno, aunque siempre es algo más complejo para los principiantes.

La semillas deben remojarse dos días, e introducirse entre dos y tres centímetros en la tierra. Si optas por pequeñas macetas puedes hacer germinar unas cuantas por recipiente, que luego deberás separar para que en su crecimiento no se asfixien unas plantas con otras. Sea como fuere, a la hora del trasplante a su lugar definitivo debemos guardar una distancia de entre ocho y doce centímetros.

acelga

Suelo, riego y labores

La acelga se va a adaptar bien a cualquier tipo de suelos. Aunque si queremos sacarle un alto rendimiento procuraremos que éste sea rico en materia orgánica y nutrientes. Un suelo con una alta concentración de nitratos ayudará al crecimiento de cualquier verdura de hoja. El único requisito es que tenga un buen drenaje, para evitar una saturación de agua que podría afectar a su crecimiento y provocar enfermedades fúngicas.

Debemos regar al menos dos o tres veces por semana. Aumentaremos esta cantidad en los meses más rigurosos del verano, donde la humedad ambiente es muy baja. En pleno invierno prestaremos especial atención a no regar en las horas próximas al crepúsculo, para evitar daños por hielo. Como la mayoría de las verduras de hoja la acelga acepta bien el agua en las hojas. De hecho esto es muy beneficioso después de periodos de tormenta, para limpiar las salpicaduras de barro.

Las labores de mantenimiento a realizar son sencillas. Bastará con retirar las hojas dañadas por el viento o las plagas, para que no se pudran en la mata y evitar así que afecten al conjunto de la planta.

Exposición al sol

La acelga prefiere emplazamientos soleados, si bien tolera la sombra de forma adecuada. Junto con espinacas y lechugas es ideal para aquellas zonas de nuestro huerto que no son aptas para hortalizas de fruto, por tener menos insolación.

acelga

Recolección

A partir de las ocho semanas, aproximadamente, podemos empezar la cosecha. Si queremos mantener la planta de acelga en nuestro huerto durante meses escogeremos las hojas exteriores, para dar tiempo a la mata a que se recupere. Escogeremos, según gustos, hojas de menos de veinte centímetros para consumir crudas. Si preferimos hojas de mayor tamaño éstas serán más aptas para cocinarlas, retirando las pencas.

El color de las acelgas influye ligeramente en su sabor. Las moradas tienen un sabor más intenso y una textura más rígida y dura. Mientras que las de color verde más claro poseen un sabor muy suave. Todas las variedades que escojamos son aptas tanto para comer crudas como cocinadas.

acelga colores

Tipos de Acelga, La Acelga Arco Iris

Hoy en día es fácil encontrar en un centro de jardinería acelgas en dos presentaciones. La más común es la de penca blanca. La otra presentación será la que venga etiquetada como Acelga arco iris o acelga multicolor. Ésto no es más que una mezcla de diferentes variedades de acelga, pero para todas ellas procederemos en nuestras huertas con los mismos pasos que hemos descrito anteriormente. No existen diferencias significativas entre unas variedades y otras.

Lo malo es que las acelgas monocolor sólo suelen estar disponibles en blanco. Es complicado encontrar semillas de otras variedades y colores para realizar nosotros mismos las composiciones. Tendremos que esperar pues a que broten nuestros sobres de arco iris para separarlas de la forma que más nos guste.

Las variedades más comunes son:

  1. Ginebra, Rey de invierno o Lucullus, con pencas blancas y hojas rugosas.
  2. Ruby o Borgoña, con pencas gruesas y de color rojizo.
  3. Arco iris, con pencas multicolor (mezcla de especies)

Acelga, una todoterreno de colores

Enfermedades comunes de la Acelga

La acelga, generalmente, es una planta muy resistente a las enfermedades. Rara vez hay que tratarla de forma drástica. Si bien presenta algunas plagas más típicas.

acelga pulgones

  • El pulgón, que se concentra principalmente en los brotes jóvenes, extrae savia impidiendo el crecimiento normal de la planta. Las hojas se arrugan. Se puede tratar con infusión de ajo o, simplemente, retirar las hojas afectadas.
  • Gusanos masticadores, principalmente larvas de lepidópteros, y que se alimentan de las hojas dejando unos grietas que afean la planta. Se puede tratar con bacillus thuringiensis.    

                                                                                                                                                                      Acelga, una todoterreno de colores

  • Mildiu, hongo que suele presentarse por exceso de humedad. Lo ideal es reducir el riego y retirar las partes afectadas.
  • Caracoles y babosas, si son muchos, pueden llegar a destrozar las hojas de las acelgas. Se pueden tratar con ceniza alrededor de la planta para impedir que puedan acceder a ella.

acelga caracoles

Y con ésto terminamos nuestro artículo sobre la acelga. Como me gusta decir, no hay verdura u hortaliza mala, sólo mal cocinada. Por eso quiero compartir una receta con acelgas de nuestra compañera Patricia de Portal Jardín. Os dejo enlace, pinchad abajo.

Práctica y deliciosa empanada

acelga empanada receta


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